
Mi primera piedra, se la tiro a Cañizares, que el otro día tuvo la desfachatez de señalar que las denuncias sobre pederastia eran "ataques" para que no se hablase de Dios, sino de otras cosas, y que "es un tema que no preocupa excesivamente a la Iglesia".
La segunda, se la tiro a Berlusconi, que afirma que tantas y tantas denuncias de pederastia son "errores humanos de los que la historia está llena".
A-pe-lo-tan-te.